Acerca de mí

Samuel Barruecos - La Casa de Israel

Samuel Barruecos

Soy un simple y feliz padre de familia.

No tengo religión, pero sirvo y temo al Poderoso de Israel y espero con ansia el regreso del Señor Jesucristo. Muy joven recibí el llamado del Padre celestial para servirle. En estos últimos años me he dedicado a impartir la enseñanza en pequeños grupos en casa y más recientemente, a través de internet, me he ocupado en divulgar el Mensaje de Dios en su Palabra.

Como usted podrá darse cuenta, no hay mucho qué saber acerca de mí como persona, pero lo que sí considero de interés, es la tarea que hago para El Señor, la cual a continuación describo.

Acerca de mis publicaciones

La tarea que desempeño para el Señor, está conformada por la investigación y divulgación de las conexiones que comienzan en los Escritos del Primer Pacto, continúan hacia los del Nuevo Pacto y, pasando por nosotros, terminan en nuestros descendientes. O en palabras más simples, me dedico a buscar cabos sueltos en la Biblia y atarlos, o mejor dicho remendarlos. Digamos que es una especie de restauración de la comprensión del Mensaje bíblico.

La Biblia es el registro de la Historia del pueblo elegido: Israel. Pero a diferencia de los demás libros de Historia, este es sobrenatural, ya que no solo registra el pasado, sino también el presente y hasta el futuro de nuestro pueblo. Eso lo hace no solo un libro fascinante, sino también único.

Para entender cómo nos afecta a todos esta gran verdad, es necesario tener en cuenta que —acorde a la Escritura— Israel no son solo los judíos, sino también quienes han creído y siguen a Jesucristo como su Señor y Salvador, sean judíos o no.

A continuación —como una atención a quienes se preguntarán acerca de todo lo que publico aquí— dejo anotado los ejes fundamentales en los que se basa mi trabajo:

1. Los que el mundo llama cristianos, son en realidad quienes la Escritura identifica como las ovejas perdidas de la Casa de Israel, linaje escogido que el Señor prometió que recogería de entre las naciones por las que —hace casi tres mil años— fueron dispersados sus padres:

“Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles”. Jeremías 50:6

Eso significa que, acorde a lo registrado en la Biblia, aquellos que fueron desterrados y esparcidos a causa de incumplir el Primer Pacto (Jeremías 11:10) son los ancestros de quienes actualmente siguen a Jesucristo (Juan 11:51-52 / Mateo 15:24):

“Por tanto, he aquí que vienen días, dice El Señor, en que no dirán más: Vive Dios que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, sino: Vive Dios que hizo subir y trajo LA DESCENDENCIA de la casa de Israel, de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo los había echado; y habitarán en su tierra”. Jeremías 23:7-8

2. Con su Sangre (Hebreos 13:20), Jesucristo vino a establecer el Nuevo Pacto (Mateo 26:28 / Hebreos 12:24 / Apocalipsis 21:5), que es el nuevo puente o camino (Mateo 3:3 / Hebreos 10:20 / Hechos 9:2 / Hechos 19:23 / Hechos 24:14) por el que todos aquellos descendientes de las tribus de Israel que fueron desarraigadas, podrán regresar al Padre (Jeremías 3:11-13).

3. Nuestros ancestros desobedecieron el Primer Pacto y por ello fueron echados de delante de la Presencia Santa (2 Reyes 17:23-24). Todas aquellas personas que, habiendo nacido en la dispersión (Efesios 2:13-17), ahora deseen volver a formar parte del pueblo elegido, no tienen más que cumplir con el Nuevo Pacto, con ninguno otro, pues nadie llegará al Padre sino por ese único camino (Mateo 7:14 / Juan 14:4-6).

4. El Primer Pacto era una religión; el Nuevo Pacto es un cumplimiento espiritual:

“Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Gálatas 5:14

“No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley”. Romanos 13:8

“El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un Nuevo Pacto [la Gracia], no de la letra [liturgia de la religión del Primer Pacto], sino del espíritu [cumplimiento espiritual]; porque la letra [liturgia; religión] mata, mas el espíritu [cumplimiento espiritual] vivifica”. 2 Corintios 3:6

5. La labor de los ministros en los primeros días del nuevo Camino de regreso al Padre (Hechos 18:25-26 / Hechos 19:8-10) era guiar en el cumplimiento del Nuevo Pacto, que es la Gracia, a las ovejas rescatadas:

“Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas”. 1 Pedro 2:25

Esa misma labor la debemos mantener aquellas y aquellos a quienes El Señor nos ha dado la responsabilidad y privilegio de pastorear a sus ovejas, PARA QUE NO SE APARTEN DEL PACTO (Hebreos 10:26-27), COMO NECIAMENTE LO HICIERON NUESTROS PADRES (1 Reyes 17:13-18).

Por todo lo anterior, considero de la mayor importancia que todos los seguidores de Jesucristo sean informados de que no por pertenecer a la Casa de Israel deberán cumplir con la ley de Moisés, ¡todo lo contrario! Es prioritario hacer saber que El Señor manda que —en tanto que Él venga— deben vivir exclusivamente bajo el Nuevo Pacto, que, como ya he dicho, es la Gracia (Gálatas 3:1-29 / Gálatas 5:1-3).

Porque es Voluntad expresa del Dios de Israel (Jeremías 3:12-14 / Jeremías 31:31 / Jeremías 32:40 / Ezequiel 16:60) que si bien nuestros ancestros fueron desarraigados y esparcidos entre las naciones debido al incumplimiento de ese Primer Pacto, ahora nuestro regreso al Padre sea mediante el cumplimiento de un Nuevo Pacto.

Ello es precisamente lo que usted encontrará en mis publicaciones.

Conocimiento de la Palabra: el Alimento Espiritual por excelencia

Así, mi cometido es enseñar el entendimiento espiritual de la Biblia, a fin de que se entienda perfectamente cuál es la manera en la que El Señor ha dispuesto que cumplamos con su Nuevo Pacto.

La revelación de la Escritura produce poder espiritual. El alimento espiritual, limpio y sin levadura permite un sano y rápido crecimiento interior.

El material de esta página va dirigido a quienes El Señor ha confiado la responsabilidad de cuidar y alimentar a sus ovejas, para que puedan llevar alimento espiritual de la mayor calidad posible a los rebaños bajo su cuidado.

En todo el mundo El Señor está llamando a hombres y mujeres que ya le están sirviendo —o se están preparando para hacerlo— para que se sumen a la búsqueda de sus ovejas perdidas.

Si usted ya le sirve al Señor en la enseñanza de la iglesia y desea saber cómo participar con El Señor en la búsqueda y restauración de las ovejas perdidas de la Casa de Israel, puede acceder a las siguientes publicaciones:

En la primera —la cual está a su disposición para su lectura en forma gratuita—, usted podrá entender el llamado del Padre Celestial a los corazones de sus hijas e hijos en la dispersión, a fin de congregarles en uno (Juan 11:51-53):

En la segunda —la cual está disponible para su compra a un precio realmente accesible—, usted podrá descubrir el Mensaje que Dios ha puesto no solo para su pueblo elegido, sino para toda la humanidad, en las siete fiestas que se celebraban en el antiguo Israel:

Y por supuesto, estoy a su entera disposición vía correo electrónico (clic en la pestaña Contacto), para guiarle en todas las dudas e inquietudes que le generen esas lecturas.

Shalom Casa de Judá; Maranata Casa de Israel.