Acerca de mí

Soy un feliz padre de familia. No tengo religión pero sirvo y temo al Poderoso de Israel. Muy joven recibí el llamado del Padre celestial para servirle. Durante mi juventud conocí y serví a mi Amo y Señor en una iglesia presbiteriana pero actualmente ya no asisto a ninguna congregación formal. En cambio estos últimos años me he dedicado a impartir mis enseñanzas en pequeños grupos en casa y actualmente tengo el propósito de formar discípulos a distancia a través de Internet.

Propósito

Mi propósito en esta vida es ayudar a nuestro Señor en la búsqueda y restauración de sus ovejas perdidas pertenecientes a la legendaria Casa de Israel, a la cual -dado que en estos asuntos las casualidades no existen- si has llegado hasta aquí muy probablemente tú también perteneces.

El pueblo se restaura a través del conocimiento. Como quien es encontrado vagando y es necesario hacer que recupere la memoria, así es la parte del pueblo elegido llamada Casa de Israel, un pueblo que durante miles de años ha vagado por el mundo sin memoria y en el olvido.

Pero hoy en día el pueblo se muere por falta del alimento espiritual adecuado, pues en su mayoría el alimento que consume es de mala calidad ya que está leudado, es decir está lleno de maldad por parte de quienes se lo llevan porque va con la intención oculta del enriquecimiento material.

Conocimiento: el Alimento Espiritual

Mediante el conocimiento que imparto pretendo ayudar a otros en su restauración llevándoles alimento espiritual sano que permita un fuerte y rápido crecimiento interior.

La actualización del mensaje bíblico que suministro ayuda a que las personas conozcan acerca de lo que siempre han sido pero les habían hecho olvidar: QUE SIEMPRE HAN FORMADO PARTE DEL PUEBLO ELEGIDO DE DIOS.

Asimismo intento generar material para que aquellos quienes también llevan el alimento espiritual en sus propias comunidades obtengan de aquí recursos didácticos gratuitos que les ayuden a cumplir la encomienda que han recibido del Altísimo.

Confesión de fe

Como una atención para los visitantes de este lugar -quienes seguramente se preguntarán acerca de las creencias que hay detrás de mi trabajo-, aquí dejo anotado, a grandes rasgos, en lo que creo:

Creo que El Señor nuestro Dios, El Señor UNO Es (Deuteronomio 6:4 / Juan 10:30).

Creo que Jesucristo es la Palabra de Dios (Génesis 1:1 / Juan 1:1) y El Espíritu Santo (Gálatas 4:6 / Filipenses 1:19 / 1 Pedro 1:11 / Juan 14:18 / Juan 14:20 / Juan 14:23).

Creo que la iglesia es la Casa de la Palabra (1 Pedro 2:5 / Efesios 2:20-22 / 1 Corintios 6:19 / 1 Corintios 3:16).

Creo que los cristianos son las diez tribus perdidas de la Casa de Israel (Ezequiel 11:16-17) y que Jesucristo es el enviado prometido que había de rescatarlas recogiéndolas de entre las naciones (Ezequiel 34:22-24 / Lucas 19:10 / Juan10:16).

Creo que al final de los días serán muchos los que por causa de la enseñanza maligna de los falsos maestros (Mateo 24:24 / 2 Pedro 2:1-3 / 2 Tesalonicenses 2:10-12) en la siguiente vida serán rechazados por El Señor (Daniel 12:2 / Mateo 7:21- 23 / Mateo 24: 45-51 / Mateo 25: 31-46).

Creo que la Casa de Israel debe obedecer la Ley no de la misma manera que la Casa de Judá (literal-espiritual), sino que por voluntad del Padre (Efesios 2:13-15) la Casa de Israel solo debe cumplir la Ley en su forma espiritual (Jeremías 31:31-33) y que este cumplimiento es lo que conocemos como la Gracia (Romanos 6:14).

Creo con todas mis fuerzas que algún día El Señor cumplirá su Promesa y levantará a sus hijos de entre los muertos para convertirlos por fin en un solo, indivisible y poderoso pueblo. Un Dios, un Rey, un pueblo. Así sea.

Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Juan 17:21