Las siete fiestas de Israel: Primicias

La Fiesta de Primicias era la tercera en el orden del ciclo agrícola en el antiguo Israel, por lo que el producto segado durante esas fechas también era principalmente la cebada, cuyas gavillas eran llevadas al Templo de Jerusalén como una ofrenda de primicias. Ocurría a la mañana siguiente de los días de reposo de Pascua y Panes sin levadura.

Las tres fiestas pertenecen a la época de la siega que, como ya dijimos, ocurría entre marzo y abril de nuestro calendario, los cuales a su vez, como también ya dejamos anotado en las dos entradas previas, corresponden al primer mes del calendario hebreo original.

Con esta fiesta concluía la primera de las tres peregrinaciones que todos los israelitas por Ley cada año debían hacer a Jerusalén.

Su nombre en hebreo es Bikkurim (Strong H 1061) que significa Primeras cosas maduras o Primicias de la siega y/o cosecha.

Cumplimiento del ritual de Primicias

«Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de El Señor, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá». Levítico 23:10-11

En este día, posterior a la Fiesta de Panes sin levadura, entre otras ofrendas (Levítico 23:12-13), se llevaba una gavilla o manojo de cebada como primicia al Templo, donde se presentaba ante el Dios de Israel. El manojo había sido minuciosamente examinado y seleccionado pues por ser para el Dios Altísimo debía ser el más perfecto y el más alto posible o también el primero que había madurado de entre todos.

Entendimiento espiritual de la Fiesta de Primicias

«…hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida DE LA ESTATURA de la plenitud de Cristo…» Efesios 4:13

Primicias: En el contexto bíblico alude a lo primero de la siega o la cosecha, lo mejor, lo escogido, lo que es santificado o apartado en exclusiva para ser ofrecido a El Señor. También se aplicaba a las primeras crías de ganado nacidas. / Glosario.

El acto de seleccionar las primicias que consistía, como acabamos de anotar, en apartar para El Señor ya fuere lo primero en madurar o lo mejor o lo que había crecido más, representa a Jesucristo y sus elegidos quienes seremos apartados (santificados) para ser presentados ante El Dios Altísimo.

Son dos los elementos de este entendimiento espiritual: la primogenitura y la hermosura de la perfección.

El primero, la primogenitura, está representado en la figura de la primicia en sí; y el segundo, la hermosura de la perfección, está simbolizado por el manojo o gavilla de espigas de cebada que representa tanto al Señor resucitado como al grupo que le sigue y que se levantará de los muertos tal como lo hizo Él: con un cuerpo eterno.

Así, la gavilla de cebada que se ofrecía como primicia, primeramente significa la primogenitura (primicia = primero) del Señor Jesucristo (Colosenses 1:15 / Hebreos 1:6 / Apocalipsis 1:5), quien por Voluntad del Padre fue hecho el primero de muchos que resucitaremos con un cuerpo nuevo (Hechos 26:23).

«Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; PRIMICIAS de los que durmieron es hecho». 1 Corintios 15:20

«Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las PRIMICIAS; luego los que son de Cristo, en su venida». 1 Corintios 15:23

«Que el Cristo había de padecer, y ser EL PRIMERO DE LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles». Hechos 26:23

«Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el PRIMOGÉNITO entre muchos hermanos». Romanos 8:29

«Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación». Colosenses 1:15

De tal forma que, juntamente con este concepto, la primogenitura de Jesucristo, la gavilla o manojo de cebada simboliza también al grupo de creyentes que resucitará al igual que Él:

«[…] Estos fueron redimidos de entre los hombres como PRIMICIAS para Dios y para el Cordero» Apocalipsis 14:4

«Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos PRIMICIAS de sus criaturas.» Santiago 1:18

La fiesta que se celebraba al tercer día

Esta ceremonia ocurría al tercer día de la Pascua. Por lo tanto, acorde al mensaje profético, la Fiesta de las Primicias fue el día señalado para la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

«…diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite AL TERCER DÍA». Lucas 24:7

«Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar AL TERCER DÍA». Mateo 16:21

«diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de TRES DÍAS RESUCITARÉ». Mateo 27:63

En base a mi propia lectura del texto bíblico, aquí te propongo una tabla en la que ilustro ese concepto. Pero no está de más que profundices en el tema y hagas tú tus propias indagaciones y saques tus conclusiones [*]. Por último, recuerda por favor que el día hebreo comienza al anochecer y que el día de reposo no siempre es necesariamente el séptimo día (Levítico 23:39).

Acorde a la tabla, el evento que describen los evangelios (Mateo 28:1 / Marcos 16:9 / Lucas 24:1 / Juan 20:1) en el que las mujeres encontraron al Señor ya resucitado el primer día de la semana correspondería al día 17 del mes.

[*] Definitivamente no considero productivo tratar de determinar si El Señor fue crucificado tal o cual día para resucitar el domingo, pues inevitablemente caeríamos en un anacronismo, ya que en el Imperio Romano por aquel entonces se usaba la semana de ocho días mismos a los que se les asignaba las letras de la A a la H. Fueron los soldados romanos apostados en Egipto los que al regreso de su servicio fueron introduciendo la semana egipcia de siete días hasta que, alrededor del 321 a. C. tal semana se formalizó en todo el Imperio Romano ya con los nombres de los días que permanecen en la actualidad.

Símbolo del fruto de la Palabra de Dios

Esas gavillas que puntualmente se presentaban en el Templo como primicias, previamente habían sido regadas por la abundante lluvia venida del cielo:

«Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié». Isaías 55:10-11

De la misma manera, la Palabra de Dios, que es nuestro Señor Jesucristo (Juan 1:1) descendió del cielo (Juan 3:13) y regó con su Mensaje la buena tierra que son nuestros corazones, para luego morir y habiendo sido sepultado, ser el primero de muchos en resucitar victorioso con un cuerpo eterno (1 Corintios 15:20-23).

Por lo que aquella gavilla que se llevaba al Templo y se presentaba ante el Dios de Israel también representa el fruto de la Palabra de Dios, pues no vuelve a Él vacía. Es también figura del Señor que regresa al Padre (Juan 16:28) como el primero de muchos.

El grano debía morir y ser enterrado para dar fruto. Cortar las gavillas es una figura de dar muerte, enterrar el grano en la tierra es una alusión a enterrar a un muerto tal como El Señor, que murió y fue enterrado.

«De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto». Juan 12:24

«Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado».Marcos 4:28-29

Por ser la fiesta que se celebraba al tercer día de la Pascua la Fiesta de las Primicias representa la resurrección del Señor pero también LA PROMESA DE HACERLO ASÍ CON SUS SEGUIDORES. Esta fiesta nos dice que si bien tenemos que morir a este mundo los que sigamos a Jesucristo resucitaremos como lo hizo Él.

Solo el grano que cae en tierra y muere produce. De la misma manera nuestro Señor Jesucristo murió y, al igual que el grano que es enterrado y resurge vivo de la tierra para llevar alimento y más vida, resucitó levantándose victorioso de la muerte para llevar fruto abundante: nosotros (Juan 15:4-8).

Primicias y Pentecostés

«Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a El Señor». Levítico 23:15-16

A partir de la Fiesta de las Primicias se contaban cincuenta días para celebrar La Fiesta de Pentecostés (pentecostés es un término griego que significa quincuagésimo, pues se celebra a los cincuenta días luego de ofrecer la gavilla mecida como primicia).

Si bien, como ya dijimos, El Señor Jesucristo resucitó en la Fiesta de las Primicias, fue en la de Pentecostés que cumplió la Promesa (Ezequiel 36:26-27) de derramar su Espíritu Santo (Hechos 2:4 / Filipenses 1:19 / Romanos 8:9 / Gálatas 4:6).

Nombre en hebreo: Bikkurim (Primicias)

Época correspondiente: Siega; primera peregrinación del año

Mes del calendario hebreo: primero; al siguiente día del reposo de Panes sin levadura

Mes de nuestro calendario: a fines de marzo o principios de abril

Producto de temporada: cebada principalmente

Fiesta del ciclo agrícola: tercera