Las siete fiestas de Israel: Trompetas

Durante su cautiverio en Babilonia (586 a 537 a. C.) el pueblo judío adoptó el calendario ahí vigente y al regresar a Judá lo siguió usando. Derivado de ello, la Casa de Judá proclama a esta festividad como celebración de inicio de año, o año nuevo: Rosh HaShaná, que en hebreo moderno significa cabeza de año.

La Fiesta de Trompetas era la quinta del ciclo agrícola en el antiguo Israel. En tiempos bíblicos los productos cosechados durante esa temporada eran, principalmente, la vid y las olivas o aceitunas, con las que se elaboraban el vino y el aceite.

Esta solemnidad inauguraba la temporada de cosecha o recolección y tenía lugar el día primero del mes séptimo del calendario hebreo original, entre septiembre y octubre del nuestro.

Su nombre en hebreo es Yom Teruá (Strong H-3118 / H-8643) que significa Día de Aclamación, Alarma o Estruendo, lo cual se lleva a cabo precisamente al sonar de las trompetas o shofares.

El término Yom significa Día, pero la palabra Teruá tiene varias acepciones, dependiendo siempre del contexto en el que aparece, ya que puede referirse, por ejemplo, a un estruendoso grito de júbilo, como después de una victoria en batalla o algún otro suceso relevante (2 Samuel 6:15 / 2 Reyes 11:14); o también a un grito de alarma, como cuando se acerca el enemigo (Ezequiel 33:4-6).

Los traductores originales de la Biblia en español (benditos sean) interpretaron la palabra hebrea shofar (Strong H-7782) como trompeta, pero quizá una traducción más adecuada sería corneta, ya que el shofar es un instrumento de viento elaborado con el cuerno, por ejemplo, de un carnero o cabra.

Ritual de Trompetas

Ese día, todos vigilaban expectantes, mirando al cielo, velando y aguardando el momento en que la luna nueva apareciera. La luna, como bien sabemos, no solo aparece de noche, sino que puede hacerlo incluso al medio día o antes. Nadie sabía ni el día ni la hora en que sucedería, por eso, al despuntar su delgado filo, que marcaba el inicio del séptimo mes, estallaban con gran estruendo todos los shofares en Israel:

“Y habló El Señor a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida al Señor”. Levítico 23:23-25

Cumplimiento profético

Mientras que las primeras fiestas representan la muerte, la sepultura, la resurrección y el envío del Espíritu del Señor desde las alturas, esta representa un llamado serio al pueblo de Dios para disponerse emocional y espiritualmente ante la llegada de los días terribles (Lucas 6: 22-23 / Lucas 21:12-17 / Lucas 21:36 / Apocalipsis 11:10) que preceden al regreso de nuestro Señor Jesucristo.

El cumplimiento profético de esta celebración sucederá cuando den inicio los días temibles de la Gran Tribulación. En el llamado así por el Señor Jesucristo, como Principio de dolores (Mateo 24:8).

Inicio de los diez días temibles: la Gran Tribulación

En aquel tiempo la Fiesta de Trompetas significaba tanto el fin de la temporada de siega, como el inicio de la de cosecha, por eso, nos recuerda que debemos estar preparados para vivir el fin de una época y afrontar el inicio de otra, la de LOS TIEMPOS DEL FIN:

“Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de El Señor, porque está cercano”. Joel 2:1

Mientras que en el primero del mes se celebraba la Fiesta de Trompetas, era el diez de ese mismo mes que ocurría la Fiesta del Día del Perdón. A esos diez días transcurridos se les conocía como los días temibles y simbolizaban la persecución y muerte que el pueblo santo debía sufrir antes de la llegada del Mesías (Daniel 12:12 / Apocalipsis 19:11-21), la cual será repentina, inesperada y portentosa.

En el mensaje a la iglesia en Esmirna podemos ver que el Señor le alienta y advierte que le tocará atravesar por la Gran Tribulación, que, como ya he dicho, está representada por los diez días temibles:

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis TRIBULACIÓN POR DIEZ DÍAS [símbolo de los días temibles de la Gran Tribulación]. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”. Apocalipsis 2:10

La palabra griega traducida como tribulación (thlipsis, Strong G-2347) está asociada a términos como aflicción, opresión, dificultad, angustia, persecución, agobio y pobreza, entre otros. El periodo simbolizado por esos diez días abarca todo ello al mismo tiempo:

“Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Mateo 24:21

La Fiesta nos recuerda la necesidad de mantenernos en alerta permanente, porque al comenzar los días temibles de la Gran Tribulación, también inicia la cuenta regresiva que finalizará en el regreso del Señor, cuenta que nadie conoce, sino solo el Padre celestial:

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas”. Mateo 24:29

“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche”. 1 Tesalonicenses 5:2

“Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis”. Mateo 24:44

“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre”. Mateo 24:27

“Pero, en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre”. Mateo 24:36

Principio de Dolores

El pueblo de Dios que se mantiene en vela, sabrá que cuando se comience a oír de guerras, epidemias, hambrunas y terremotos —noticias que cundirán como la alarma de trompeta—, habrán comenzado los días temibles, los dolores de parto:

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes [pandemias], y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores”. Mateo 24:6-8

“Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos”. Marcos 13:8

La Gran Tribulación (Daniel 7:23) que precede al regreso del Señor, también se conoce como los Dolores de parto del Mesías. El Principio de dolores al que alude nuestro Señor son esos dolores de parto que anuncian las profecías. Tal Principio de dolores está representado precisamente por la Fiesta de Trompetas.

Se le llama así debido a que la profecía compara el sufrimiento intenso que vivirá la humanidad con los dolores de la mujer durante el alumbramiento. Tal como los dolores de parto que van en aumento hasta que la nueva criatura ve la luz, así también el sufrimiento en todo el mundo se intensificará hasta la aparición del Señor:

“Y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas”. Isaías 13:8

“Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado”. Jeremías 30:6-7

“Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”. Apocalipsis 12:2

El fin de los días temibles: El regreso del Señor y la resurrección

La Fiesta de Trompetas alertaba al pueblo a estar siempre preparado para la llegada de los días temibles de persecución, en los que el pueblo de Dios debía padecer antes de la llegada del Ungido (del hebreo masiaj, o Mesías, Strong H-4899; y del griego christós, o Cristo, Strong G-5547); evento glorioso que culminará con la resurrección de los justos (Lucas 14:14 / Hechos 24:15):

“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia [tribulación], cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo [fin de la Gran Tribulación], todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna [Resurrección de los justos], y otros para vergüenza y confusión perpetua”. Daniel 12:1-2

“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”. 1 Tesalonicenses 4:15-17

“He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad”. 1 Corintios 15:51-53

Todos los del pueblo de Dios, unos resucitados y otros transformados, serán recogidos de entre las naciones:

“Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a El Señor en el monte santo, en Jerusalén”. Isaías 27:13

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”. Mateo 24:31

Cumplimiento espiritual

Tal como en aquellos entonces, en los que ese día todos velaban expectantes esperando la aparición repentina de la luna nueva, nosotros deberemos estar atentos a la señal del regreso del Señor:

“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”. Mateo 25:13

“La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria”. Mateo 24:30

Cuando El Señor nos instruye a velar, no significa que debamos pasar la noche en vela, sino estar atentos a las señales del regreso del Señor, sin que ni los problemas, ni los placeres de este mundo nos distraigan de ello:

“Pero tengan cuidado de que su corazón no se recargue de glotonería y embriaguez, ni de las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no les sobrevenga de repente”. Lucas 21:34 RVC

Pablo nos da esa misma instrucción, usando como figura a aquellos que confiadamente se entregan a los placeres del sueño y con ello son sorprendidos por ladrones; asimismo toma como ejemplo, también, a los que hacen fiesta y se embriagan toda la noche:

“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad [y se van a dormir tranquilamente], entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta [dolores de parto del Mesías], y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas [hablando de la oscuridad nocturna, pero también de la ceguera espiritual], para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas [hablando del entendimiento]. Por tanto, no durmamos como los demás [no nos confiemos abandonándonos a la corriente de este mundo], sino velemos [no dejando que las preocupaciones y los placeres de esta vida nos distraigan] y seamos sobrios [sensatos]. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan”. 1 Tesalonicenses 5:2-6

Días de introspección y arrepentimiento; de perdonar y ser perdonados

Ha quedado claro que Trompetas representa el inicio de los diez días temibles que corren hasta Día del perdón, pero ese periodo también significa la última oportunidad en esta vida para el arrepentimiento de todo el mal hecho al prójimo y remediarlo:

“Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.” Apocalipsis 9:21

Por supuesto, también de perdonar y ser perdonados:

“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”. Mateo 6:14-15

Nombre en hebreo: Yom Teruá (Día de Aclamación, Alarma, Estruendo)

Época correspondiente: cosecha

Mes del calendario hebreo: séptimo

Mes de nuestro calendario: septiembre / octubre

Producto de temporada: uva y aceitunas (olivas), entre otros

Cumplimiento profético: inicio de la Gran Tribulación


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