Las siete fiestas de Israel: Trompetas

La Fiesta de Trompetas era la quinta del ciclo agrícola en el antiguo Israel. Los productos cosechados durante esas fechas eran principalmente la vid y las olivas o aceitunas, con que se elaboraban el vino y el aceite, respectivamente.

Esta celebración inauguraba la época de la cosecha y tenía lugar el día primero del mes séptimo del calendario hebreo, entre septiembre y octubre de nuestro calendario.

Su nombre en hebreo es Yom Teruá (Strong H 3118 / H 8643) que significa Día de Aclamación, Alarma o Estruendo, lo cuál se lleva a cabo precisamente al sonar de las trompetas.

Los traductores originales de la Biblia en español (benditos sean) interpretaron la palabra hebrea shofar (Strong H 7782) como trompeta, pero quizá una traducción más adecuada sería corneta, ya que el shofar es un instrumento de viento elaborado con el cuerno de un carnero o cabra, entre otros.

Cumplimiento del ritual de Trompetas

«Y habló El Señor a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida al Señor». Levítico 23:23-25

Hacia los tiempos del Nuevo Testamento (Nuevo Pacto) a la celebración le antecedían 30 días en los que diariamente se hacía un toque de trompeta. Muy probablemente esto comenzó a hacerse así (aproximadamente unos 500 años a.C.) para que al pueblo no le tomase por sorpresa el muy importante día de conmemoración con el que daba inicio la época final del año (Éxodo 34:22). Justo el día primero del mes séptimo, señalado por la luna nueva, todas las trompetas en Jerusalén sonaban con gran estruendo.

Entendimiento espiritual de la Fiesta de Trompetas

El sonido de la trompeta era un aviso urgente, una alarma, una llamada de atención para dejar de hacer lo cotidiano y reunirse de emergencia (Ezequiel 33:4-6).

«Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de El Señor, porque está cercano». Joel 2:1

La Fiesta de Trompetas recordaba al pueblo dos cosas: primero, los días temibles de persecución que el pueblo de Dios debía padecer antes de la llegada del Mesías; y segundo, la resurrección de los justos.

La Gran Tribulación: los diez días temibles

«No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis TRIBULACIÓN POR DIEZ DÍAS. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida». Apocalipsis 2:10

Esta fiesta representaba un llamado serio al pueblo para disponerse emocional y espiritualmente ante la llegada de los días terribles (Lucas 6: 22-23 / Lucas 21:12-17 / Lucas 21:36 / Apocalipsis 11:10) que precederán al regreso de nuestro Señor Jesucristo.

El primero del mes séptimo se celebraba la fiesta de Trompetas, en tanto que el diez de ese mismo mes era la Fiesta del Día del Perdón. A esos diez días transcurridos se les conocía como los días temibles y simbolizaban la persecución y muerte que el pueblo santo debía sufrir antes de la llegada del Mesías (Daniel 12:12 / Apocalipsis 19:11-21), la cual será repentina, inesperada y portentosa.

«Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche». 1 Tesalonicenses 5:2

«Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis». Mateo 24:44

«Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre». Mateo 24:27

La persecución que precede al regreso del Señor también se conoce como los Dolores de parto del Mesías (Apocalipsis 12:1-2 / Marcos 13:8 / Mateo 24:8) o la Gran Tribulación (Daniel 7:23).

«y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas». Isaías 13:8

«Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado». Jeremías 30:6-7

La Resurrección de los justos

«Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y CON TROMPETA DE DIOS, descenderá del cielo; Y LOS MUERTOS EN CRISTO RESUCITARÁN PRIMERO. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor». 1 Tesalonicenses 4:15-17

«He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, A LA FINAL TROMPETA; porque se tocará la trompeta, Y LOS MUERTOS SERÁN RESUCITADOS INCORRUPTIBLES, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad». 1 Corintios 15:51-53

En los tiempos de los apóstoles la conmemoración de esta fiesta iniciaba durante el mes anterior tocando de forma moderada las trompetas (shofares) cada uno de los 29 días que antecedían a la fiesta. El último día de ese mes sexto no había toque. Luego, el primer día del mes séptimo, el día de la fiesta, se tocaban una vez más las trompetas, esta vez de la forma más estruendosa posible. Es por eso que a ese día comenzó a llamársele La Gran Trompeta y también La Trompeta Final, que es a las que Pablo alude en su carta a los corintios. Así que el apóstol se refiere a la Fiesta de Trompetas cuando en ese pasaje habla de la resurrección.

La Resurrección de los justos tendrá su momento culminante cuando el verdadero Israel (Apocalipsis 12:17), esparcido por las naciones, sea recogido y llevado de regreso a la Tierra Prometida:

«Acontecerá también en aquel día, que se tocará con GRAN TROMPETA, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a El Señor en el monte santo, en Jerusalén». Isaías 27:13

«Y enviará sus ángeles con GRAN VOZ DE TROMPETA, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro». Mateo 24:31

«Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero». Mateo 13:30

Cumplimiento profético de la Fiesta de Trompetas

Como mencioné al principio, en tiempos bíblicos el llamado de la trompeta era un aviso urgente, una alarma, una llamada de atención para dejar de hacer lo cotidiano y reunirse ante una emergencia. El toque de trompeta cundía por todo el reino poniendo en alerta a todos sus habitantes.

«Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de El Señor, porque está cercano». Joel 2:1

La Fiesta de Trompetas mantenía presente al pueblo que algún día iniciarían los días temibles de persecución que el pueblo de Dios debía padecer antes de la llegada del Mesías; evento glorioso que culminaría con la resurrección de los justos.

El cumplimiento profético de la Fiesta de las Trompetas ha dado inicio con la alarma mundial por la pandemia ocasionada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad COVID-19. Todos los hijos de Israel esparcidos en las naciones, aquellos que siguen a Jesucristo, EL ÚNICO Y VERDADERO MESÍAS, deberán entender que la etapa que culminará en los Días Temibles de la Gran Tribulación ha comenzado.

«Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes [pandemias], y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores». Mateo 24:6-8

El Principio de dolores al que alude nuestro Señor son los Dolores de parto que anuncian las profecías:

«…y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas». Isaías 13:8

«Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto, y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado». Jeremías 30:6-7

Nombre en hebreo: Yom Teruá (Día de Aclamación, Alarma, Estruendo)

Época correspondiente: cosecha

Mes del calendario hebreo: séptimo

Mes de nuestro calendario: septiembre / octubre

Producto de temporada: uva y aceitunas (olivas), entre otros

Cumplimiento profético: inicio de la Gran Tribulación