El Nuevo Pacto está contenido en el Primero

Acorde a lo que has aprendido hasta aquí, la Biblia dice que el pueblo elegido es la prometida del Señor. Israel fue escogida para desposarse con El Señor y por ello fue suscrita al Pacto Matrimonial que es la Ley.

Ese Primer Pacto fue roto y anulado por la infidelidad de Israel a quien le fue dada carta de divorcio y se le echó de la tierra.

Pero por la Misericordia del Padre Celestial, el Marido de Israel, ha concedido a sus descendientes, la Casa de Israel volver a Él mediante un Nuevo Pacto.

Este Nuevo Pacto no es como el Primero, que debía ser cumplido mediante ritos, sino que su cumplimiento es puramente espiritual, mediante buenas obras.

La Casa de Israel vive bajo este Nuevo Pacto, que es la Gracia.

En este capítulo te explicaré que el Nuevo Pacto en realidad siempre estuvo contenido en el Primero y también ciertos aspectos espirituales concernientes a tal concepto.

El Nuevo Pacto es la Nueva Ley

Como estábamos diciendo, La Casa de Israel ya no vive bajo el Primer Pacto. Ha sido aceptada bajo el Nuevo Pacto que ya no tiene nada de religioso sino que es puramente espiritual.

El Nuevo Pacto, que es espiritual, es la esencia del Primero porque siempre estuvo preservado dentro de éste último, que es ritual. Porque, como ya te expliqué, los ritos funcionan como una cubierta protectora cuyo propósito es preservar la información espiritual durante generaciones.

Podemos ver una figura de ello en el Arca de la Alianza, pues en su interior preservaba las tablas del pacto, el maná y la vara de Aarón (Hebreos 9:4). El Arca de la Alianza representaría los ritos que preservan el Mensaje, en tanto lo que está en su interior, el maná, la vara de Aarón y las tablas dadas a Moisés simbolizarían el Mensaje a preservar.

Gracias a los ritos el Mensaje preservado por la Casa de Judá, ha pasado de generación en generación y llegado por escrito a su destino final: nuestras manos.

Los creyentes en Jesucristo rescatados de entre los gentiles -Casa de Israel- no pueden cumplir con algo que no les corresponde, como lo sería efectuar algún rito de la ley de Moisés -privilegio y obligación que solo concierne a la Casa de Judá-. Sin embargo sí que están llamados a obedecer y enseñar a obedecer (Mateo 5:17-20) la Ley en su aspecto espiritual a todos los que van siendo restaurados.

En el Nuevo Pacto (Mateo 26:28 / Marcos 14:24 / Lucas 22:20), Dios nos ha dado su Espíritu PARA ANDAR EN SUS ESTATUTOS, GUARDAR SUS PRECEPTOS Y PONERLOS POR OBRA, estatutos y preceptos espirituales todos de la Ley, por supuesto.

Sin embargo, como ya he dicho muchas veces, al hablar de cumplir con sus estatutos y preceptos, Dios -en lo concerniente a la Casa de Israel- no se refiere a la ley ritual, sino a la espiritual.

«Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra». Ezequiel 36:26-27

El corazón de piedra es una alusión a las tablas de la Ley, los ritos y la religión; En tanto que el corazón de carne, se refiere a nuestro Señor Jesucristo, el cual es la Palabra de Dios: la Ley hecha carne. Es el corazón (1 Corintios 2:16) de Nuestro Señor Jesucristo el que tenemos en nosotros los creyentes: SU ESPIRITU SANTO.

La Ley espiritual y el Juicio

A la Casa de Israel, la ley ritual no la rige, por lo que no será acusada de incumplirla, pero no sucede así con la ley espiritual (Romanos 2:12-16).

«Así hablad, y así haced, como los que HABÉIS DE SER JUZGADOS POR LA LEY DE LA LIBERTAD». Santiago 2:12

Insistentemente nuestro Padre celestial, a través de Su Palabra, nos hace notar que, tal como ya te mostré, encapsulada en la ley ritual -que son los sacrificios físicos-, está la ley espiritual: inmutable verdadera y eterna. Por tanto los sacrificios de la ley ritual son símbolos de la ley espiritual.

«Si en verdad cumplís la ley real [cumplimiento espiritual], conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis». Santiago 2:8

El nuevo régimen espiritual

Las efímeras estructuras terrenales (2 Corintios 5:1-4) no son sino figuras y sombras de las eternas estructuras celestiales (Hebreos 9:1-10). Ejemplo de esto lo tenemos cuando la Palabra nos muestra que Moisés construyó el tabernáculo acorde al que se le permitió ver en el Cielo (Hebreos 8:5).

El antiguo régimen ritual -Primer Pacto (Hebreos 8: 6-7)- estaba constituido por sombras y figuras de lo celestial. El templo en Jerusalén era el núcleo alrededor del que se efectuaban los ritos; Pero ahora el nuevo régimen, la Gracia (que ya no es ritual sino espiritual), tiene como núcleo al Señor Jesucristo, que es el verdadero Tabernáculo, el Templo Santo de Dios (Juan 2:19-21 / Hechos 17:24 / Hebreos 9:14 / Apocalipsis 21:22) en torno al cual ahora se ofrecen sacrificios también espirituales (Efesios 2:20-22).

«Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo». Ezequiel 37: 26-27

«Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra«. Romanos 7:6

«El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica». 2 Corintios 3:6

El Templo espiritual

De tal manera que el Tabernáculo del Altísimo, Templo espiritual, real y eterno, centro del Nuevo pacto y Casa de Dios, no solamente es el Señor Jesucristo, sino también su iglesia, las Casas de Judá e Israel:

«…pero Cristo como hijo sobre su casa, LA CUAL CASA SOMOS NOSOTROS, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza». Hebreos 3:6

«Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados COMO CASA ESPIRITUAL y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo». 1 Pedro 2:5

«Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser UN TEMPLO SANTO EN EL SEÑOR; EN QUIEN VOSOTROS TAMBIÉN SOIS JUNTAMENTE EDIFICADOS para morada de Dios en el Espíritu». Efesios 2:20-22

Todo esto es importante conocerlo, pues en la siguiente vida, sin excepción, todos seremos juzgados (Mateo 25:31-46) por la Ley verdadera, la espiritual y eterna, y en ese Juicio de nada valdrá si asistíamos los domingos a la iglesia, cantábamos, profetizábamos, echábamos fuera demonios o hacíamos muchos milagros (Mateo 7:21-23), si nunca cumplimos con la Ley Eterna de Dios:

«Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio». Santiago 2:13