El pan en la Biblia y su significado espiritual

Si bien, en principio, el pan representa al alimento espiritual que el pueblo de Dios encuentra en la Biblia (Deuteronomio 8:3), el significado del que se consumía en tiempos bíblicos es basto y profundo. En este artículo voy a explicarte detalladamente todo ese rico entendimiento.

Contexto

Por su importancia, el pan es citado muy temprano en la Biblia:

Ya fuere elaborado con harina de trigo o de cebada, era el alimento fundamental del Israel de la Biblia. Llegaba a las mesas luego de un arduo proceso que comenzaba cerca del séptimo mes hebreo (entre nuestros meses de septiembre y octubre) con las lluvias tempranas:

Las primeras lluvias, o lluvias tempranas, humedecían aquella tierra seca, cuarteada y endurecida lo suficiente para comenzar a revolver la tierra y dejarla lista para recibir la siembra de semilla. Más o menos para el noveno mes hebreo (entre los nuestros de noviembre y diciembre), las lluvias torrenciales comenzaban a regar copiosamente los campos sembrados, dando vida a las semillas que en forma de espigas comenzaban a surgir de la tierra.

En el antiguo Israel, según la temporada, se segaban principalmente dos granos: primero la cebada y aproximadamente siete semanas después el trigo.

Durante los últimos meses del calendario hebreo (entre los meses de enero y marzo), y conforme se aproximaba la Pascua, las lluvias tardías (ligeras y acompañadas de mucho sol) terminaban de madurar las espigas de cebada, que por ser más cortas que las del trigo maduraban antes.

Al cesar las lluvias tardías y llegar el primer mes hebreo (Éxodo 12:2), que es el de la Fiesta de Pascua (entre los nuestros de abril y mayo), se segaban los primeros manojos de cebada (Rut 2:23) con que se asaba el pan sin levadura. Iniciado el tercer mes hebreo sucedía la Fiesta de Pentecostés (entre nuestros meses de mayo y junio) y entonces se segaba el trigo, con el cual se horneaba el pan con levadura (Levítico 23:16-17).

Solo los muy ricos tenían garantizada su provisión diaria de pan (y el alimento en general):

Los que no eran ricos debían trabajar arduamente por el sustento diario sin la certeza del día siguiente:

Por eso, desde la siembra de la semilla (2 Corintios 9:10) hasta el momento en que se partía el pan (Marcos 8:7), se tenía presente la bondad de Dios, por lo que todo ello se hacía con profundo agradecimiento:

Los hombres se encargaban tanto de la siembra como de la siega y la trilla, proceso este último mediante el cual se trituraban las espigas para luego separar los granos de la paja. Una vez obtenido el grano, se almacenaba (Deuteronomio 28:8 / Nehemías 13:12 / Lucas 3:17) y conforme se iba consumiendo, las mujeres se encargaban de molerlo, amasarlo y cocerlo:

Del grano molido se obtenía una harina muy fina la cual se amasaba con aceite de oliva y agua (Éxodo 29:2) y se cocinaba, en el caso de la cebada, ya fuere poniendo la masa sobre brasas, cenizas, o alguna superficie caliente (a manera de sartén). Era una especie de torta redonda y aplanada, no muy delgada (probablemente muy similar al pan árabe o al pan de pita).

La Biblia menciona que en la tierra de Israel había cobre (Deuteronomio 8:9), así que quizá también se usaban superficies rústicas de ese o cualquier otro metal para asar el pan sin levadura:

Igual que hoy día sucede en toda la región, el pan sin levadura se usaba para cucharear la comida:

Por lo general (1), el pan de cebada se cocía sin levadura, en tanto que el pan de harina de trigo se amasaba y fermentaba con levadura, la cual lo inflaba, por lo que no era asado al sartén, como el de cebada, sino que era horneado (Levítico 26:26 / Oseas 7:4). A diferencia del de cebada, que era plano, el de trigo tenía forma de hogaza.

(1) Al menos en lo concerniente a las ofrendas, el trigo se empleaba para hacer pan, ya fuere al sartén sin levadura en forma de tortas aplanadas, u horneado con levadura en forma de hogazas (Éxodo 29:2).

El pan de harina de trigo se colocaba dentro de un agujero de buen tamaño que se calentaba con leña (2). Cuando había la posibilidad, el pan se preparaba en un horno comunal, al cual las mujeres llevaban la masa con la que después el panadero les devolvía, por un precio, el pan ya horneado:

(2) Aquellos lugareños que por generaciones han habitado la región, todavía acostumbran arrojar la masa con fuerza sobre las paredes del horno para que quede adherida durante todo el proceso de horneado. Es probable que tal costumbre provenga de tiempos bíblicos.

El pueblo podía comer pan con levadura, pero no le era permitido llevar ofrenda alguna con levadura al Templo, porque, como explicaré en el capítulo correspondiente, la levadura simboliza toda maldad y el pecado en general (1 Corintios 5:8):

El grano también se comía antes de convertirlo en harina, ya fuere crudo (Lucas 6:1) o tostado (Levítico 23:14 / 2 Reyes 4:42 / 1 Samuel 17:17 / 2 Samuel 17:28). La Ley especificaba que no debía segarse todo el cereal maduro (mies), sino que había que dejar algunas espigas para los pobres:

La cebada y su significado espiritual

Tal como he dicho, la cebada era segada entre los meses que nosotros llamamos marzo y abril, o mes de abib, término hebreo (Strong H-24) que literalmente significa tierno yque alude a la maduración de las espigas de grano (Éxodo 13:4).

Gracias a las referencias agrícolas que están por toda la Biblia podemos saber, por ejemplo, que Rut y Noemí llegaron a Belén precisamente en esos meses:

Y que Rut estuvo espigando en los campos hasta bien avanzado mayo o junio. Meses entre los que por lo regular se terminaba de segar el trigo:

La cebada y las tres primeras fiestas del año en el antiguo Israel

Las tres primeras fiestas del año: Pascua, Panes sin levadura y Primicias, giraban en torno a la cebada, misma en la que encontramos una vasta cantidad de elementos proféticos a los cuales nuestro Señor Jesucristo dio cumplimiento desde su sacrificio hasta su resurrección.

Pascua

La Fiesta de Pascua acontecía por la tarde del día catorce de ese mes primero (Levítico 23:5) y se celebraba comiendo la carne asada del cordero sin defecto (Éxodo 12:5), que simboliza perfección del Señor Jesucristo.

Así, la Pascua significa el sacrificio de nuestro Señor. Pero si bien el cordero puro y sin mancha es el protagonista de esta fiesta, no es el elemento único, porque también le acompañan las hierbas amargas y, por supuesto, los panes sin levadura:

Las hierbas amargas (Strong H-4843) simbolizan los sufrimientos y la muerte (Strong H-4814 / 4815) del Señor, de la misma forma, la falta de levadura significa la ausencia absoluta de maldad en Él (1 Corintios 5:8).

Panes sin levadura

Esa misma noche se cumplía con la Fiesta de Panes sin levadura, los cuales, como he dicho, se elaboraban con la harina de la cebada recién segada:

(3) El día hebreo comenzaba al anochecer.

Espiritualmente, comer el pan sin levadura, que también es una representación del cuerpo del Señor, significa participar de la enseñanza de nuestro Salvador (comulgar) limpios de toda maldad en el corazón:

El cumplimiento espiritual de las fiestas de la cebada consiste en limpiar nuestras vidas de aquello que simboliza la corrupción de la levadura, que como he dicho, es la maldad y el pecado:

(4) La única interpretación posible de este mandato es que tales fiestas se celebren solo mediante su cumplimiento espiritual, y nunca en el sentido ritual. El apóstol Pablo, erudito de la Ley, sabe perfectamente que tales celebraciones solo se pueden llevar a cabo en Jerusalén (Deuteronomio 16:5-6 / Éxodo 12:48) bajo una serie de requisitos (Números 9:1-14) que ya no corresponde cumplir al pueblo santo que vive bajo el Nuevo Pacto que es la Gracia (Gálatas 5:14).

Primicias

Al tercer día de la Pascua, ocurría la Fiesta de Primicias. La Ley (Levítico 23:10) mandaba cortar una gavilla o manojo de cebada la cual era llevada como primicia al Templo, donde con reverencia era presentada ante el Dios de Israel:

La primera gavilla en cortarse había sido minuciosamente examinada y seleccionada, pues por ser para el Dios Altísimo debía ser la más perfecta. Simbólicamente, también representa a nuestro Señor Jesucristo, quien es el más perfecto, y por esa estatura espiritual plena, nuestro modelo a seguir:

Fue en la Fiesta de las Primicias, al tercer día de la Pascua, que nuestro Señor resucitó:

Solo el grano que cae en tierra y muere, produce. De la misma manera, nuestro Señor Jesucristo murió y, al igual que el grano que es enterrado y resurge vivo de la tierra para llevar alimento y más vida, resucitó levantándose victorioso de la muerte para llevar fruto abundante (Juan 15:4-8):

El acto de llevar aquella gavilla al Templo y presentarla como primicia ante el Dios de Israel, sucedía cada año como una representación profética del cumplimiento que el Señor Jesucristo efectuaría al resucitar, para enseguida regresar al Padre (Juan 16:28) como el primero de muchos. Notemos que la acepción de la palabra primicia es lo primero (que no único) de lo que viene después:

La Palabra de Dios está simbolizada por la lluvia porque desciende del cielo y da vida. La gavilla que se presentaba como primicia ante el Dios de Israel era la evidencia de que aquella lluvia no había sido infructuosa, es decir, no había regresado al Padre vacía:

El pasaje que acabamos de leer, se refiere específicamente a nuestro Señor Jesucristo, quien, igual que la lluvia, descendió del cielo y regó con su Mensaje la buena tierra que son nuestros corazones. Y luego de darnos vida, regresó al Padre como primicia (o primogénito, porque fue el primero de muchos en resucitar de los muertos):

El ciclo de las gavillas, desde que eran sembradas en buena tierra y luego regadas por la abundante lluvia venida del cielo, hasta que se llevaban ante El Señor, representaba el cumplimiento profético efectuado por el Señor Jesucristo al resucitar y ascender al Cielo.

El pan del cielo

Los evangelios dan testimonio de que el Señor Jesucristo nació en Belén (Mateo 2:4-6 / Lucas 2: 1-7) cuyo significado es Casa del Pan, del hebreo bayit: casa (Strong H-1004) y lajem: pan (Strong H-3899). Este cumplimiento profético nos enseña lo que el Señor nos confirma en su enseñanza, que Él es el Pan de Vida que descendió del cielo:

Pan maravilloso este que, de no ser gratuito, nunca nos alcanzaría para comprarlo y comerlo para tener salvación. Porque la Palabra de nuestro Dios no solo es gratuita y nos sacia, sino que da vida eterna:

En tiempos bíblicos, mientras que las clases más afortunadas podían permitirse el pan hecho a base de trigo, eran las clases pobres quienes consumían el pan de cebada, ya que era más barato.

En el milagro de los cinco panes y los dos peces seguramente toda aquella multitud, y en especial el muchacho que traía consigo los panes de cebada, pertenecían a la clase pobre:

Por su bajo precio, la cebada era conocida en el antiguo Israel como el pan de los pobres (5) y ese es precisamente el propósito que nuestro Señor Jesucristo vino a cumplir entre nosotros: ser el pan espiritual al alcance de los menos privilegiados (Isaías 55:1-5 / Lucas 6:20-21), que somos todos los que deambulamos por esta tierra.

(5) Wight Fred H.; Usos y Costumbres de las Tierras Bíblicas; Editorial Portavoz (1981); Capítulo 4: alimentos y modo de prepararlos / pan

Así, no solo del pan tangible vivirá el hombre, sino del alimento espiritual (6) que sale de la boca de Dios, su Palabra, que nutre y fortalece al ser interior y le da vida eterna (Mateo 4:4 / Deuteronomio 8:3).

(6) Debido a la precariedad de aquellos tiempos, no era raro que el pan fuera lo único que se tenía para comer. Por ello el término griego que se usaba para pan, artos (Strong G-740) también se aplicaba a cualquier alimento. De ahí la expresión “el pan nuestro de cada día” (Mateo 6:11), para referirse al sustento en general.

El trigo y su significado espiritual

Tal como en el ciclo agrícola, en el que el trigo sucedía a la cebada, de la misma forma, los creyentes, a los que representa el trigo, seguirán al Señor Jesucristo en la resurrección y el regreso al Padre. Enseguida lo explico.

Pentecostés, la fiesta del trigo

Unos cincuenta días, o siete semanas, después de la siega de la cebada, el trigo estaba listo para ser segado también e iniciar con ello su participación en la Fiesta de Pentecostés.

Igual que en el día de Primicias, en que se ofrecía en el Templo una gavilla de lo mejor de la siega de cebada, en el día de Pentecostés se hacía una ofrenda de trigo en forma de panes horneados con levadura:

Los dos panes de trigo con levadura, ofrecidos como primicia, simbolizan a la iglesia de Jesucristo:

Son dos el número de panes porque representan la unión y el compañerismo de todos los seguidores de Jesucristo que pertenecen a las casas de Israel y Judá:

Así, los campos llenos de trigo simbolizan a todo el pueblo de Dios esparcido en el mundo:

Es la propia Palabra la que explica que el campo simboliza al mundo, el trigo al pueblo de Dios, y la cizaña a aquellos que se entremeten para propiciar tropiezo:

También podemos ver al trigo como la representación del pueblo de Dios esparcido en el mundo, en la historia de José (que es figura del Mesías de Israel), hijo de Jacob, quien, ejecutando un acto profético, recogió trigo en tan gran cantidad que resultó incontable:

La Biblia compara a las almas de los creyentes con las espigas de trigo que se siegan porque en el Fin de los tiempos (Mateo 13:30) será recogido todo su pueblo esparcido entre las naciones (Ezequiel 36:24 / Ezequiel 37:21 / Oseas 1:11 / Nehemías 1:9 / Isaías 43:5 / Jeremías 23:3 / Miqueas 2:12):

En ese mismo sentido, el Señor declara que los campos ya están blancos, es decir, listos para ser segados, porque al madurar las espigas los campos experimentan una transición de color, pues pasan del tono verde al dorado, es decir, no es que se pongan blancos, sino que se aclaran:

El Señor‭ compara a su pueblo con el trigo porque este despega su cabeza de la tierra‭ con su corona dorada‭ (‬Apocalipsis‭ ‬3:11‭), mirando siempre hacia el cielo y creciendo en estatura (Efesios 4:13).

‬Esto es que, así como la semilla de trigo muere y es enterrada, para luego brotar como espiga hacia el cielo,‭ ‬de la misma manera, si morimos a nuestros propios deseos (nuestra propia vida en este mundo), ‬comenzaremos nuestro camino hacia la espiritualidad.

Igual que el Señor Jesucristo, sus seguidores deben morir a los deseos propios de este mundo (Mateo 6:10 / Mateo 26:42) y comenzar una nueva vida en obediencia al Espíritu, renunciando a esta existencia:

Por último, hay algo que es de notar en cuanto a la ofrenda de Pentecostés. Como ya dije, estaba prohibido hacer ofrendas con levadura:

Sin embargo, la misma Ley especifica que los panes que se presenten como primicias ante el Señor en Pentecostés deberán ser amasados con levadura:

Esos dos panes de trigo amasados con levadura representan a su pueblo santo, que aunque lleva pecado (la levadura representa al pecado) ha ofrecido su propia vida al Señor y, aunque imperfecta, es aceptada porque hay de por medio arrepentimiento genuino:


Este contenido es parte de la serie:

Los alimentos en la Biblia y su significado espiritual

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