La cebada en la Biblia y su significado espiritual

En el antiguo Israel según la temporada se segaban principalmente dos granos: primero la cebada y enseguida el trigo. En este capítulo hablaremos acerca del significado simbólico o espiritual concerniente a la cebada.

La temporada de siega en el antiguo Israel

Debido a que su espiga es más corta que la del trigo la cebada maduraba y estaba lista para segarse aproximadamente mes y medio antes.

Gracias a las referencias agrícolas que están por toda la Biblia podemos notar, por ejemplo, que Rut y Noemí llegaron a Belén entre nuestros meses de marzo y abril, en los que se comenzaba a segar la cebada:

“Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada”. Rut 1:22

Y Rut estuvo espigando en los campos hasta bien avanzados mayo o junio que son los meses en los que se terminaba de segar el trigo:

“Estuvo, pues, junto con las criadas de Booz espigando, hasta que se acabó la siega de la cebada y la del trigo; y vivía con su suegra”. Rut 2:23

Las temporadas de siega de cebada (marzo/abril) marcaban las fiestas de Pascua, Panes sin levadura y Primicias; en tanto que la temporada de siega del trigo hacía lo propio con la Fiesta de Pentecostés (mayo/junio).

La cebada y las tres primeras fiestas del año en Israel

“Tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel”. Deuteronomio 8:8

Así, el pan sin levadura que se menciona en la Biblia se elaboraba con cebada.

Las tres primeras fiestas del año: Pascua, Panes sin levadura y Primicias, giraban en torno a la cebada, la cual era segada entre los meses que nosotros llamamos marzo y abril, o mes de aviv (del hebreo abib: maduración) (Éxodo 13:4).

En la cebada encontramos una vasta cantidad de elementos proféticos a todos los cuales nuestro Señor Jesucristo dio su cumplimiento desde su nacimiento hasta su resurrección.

Las fiestas de la cebada en el antiguo Israel y su significado espiritual

Tres son las fiestas que transcurren en la parte del ciclo agrícola correspondiente a la siega de la cebada: Pascua, Panes sin levadura y Primicias:

Pascua

En la luna llena (día catorce) del mes primero se comía la carne del cordero sin defecto:

“En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, Pascua es de El Señor”. Levítico 23:5

“El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras”. Éxodo 12:5

La Pascua significa el sacrificio de nuestro Señor. Si bien el cordero puro y sin mancha es el protagonista no es el elemento único de esta fiesta, sino también le acompañan las hierbas amargas y los panes sin levadura:

“Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán”. Éxodo 12:8

Las hierbas amargas simbolizan los sufrimientos y la muerte del Señor, así mismo, la ausencia de levadura en los panes de cebada significan la ausencia de maldad en Él.

Panes sin levadura

Al siguiente día de la Pascua (el día quince) se comían los panes sin levadura elaborados con cebada:

“Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los Panes sin levadura a El Señor; siete días comeréis panes sin levadura” Levítico 23:6

Espiritualmente comer el pan sin levadura, que también es una representación del cuerpo del Señor (Mateo 26:26), es participar de la enseñanza de nuestro Salvador –su Palabra– limpios de toda maldad en el corazón (1 Corintios 5:6-8 / Juan 13:26-27).

Primicias

La Ley (Levítico 23:10) mandaba cortar una gavilla o manojo de cebada previamente seleccionada la cual era llevada como primicia al Templo donde se presentaba ante el Dios de Israel:

“Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de El Señor, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá”. Levítico 23:10-11

La primera gavilla en cortarse había sido minuciosamente examinada y seleccionada pues por ser para el Dios Altísimo debía ser la más perfecta y la más alta.

Simbólicamente también representa a nuestro Señor Jesucristo, quien es el más perfecto y por esa estatura espiritual plena, nuestro modelo (Efesios 4:13).

La Fiesta de Primicias y la resurrección de Jesucristo

“Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”. Juan 12:23-24

Solo el grano que cae en tierra y muere produce. De la misma manera nuestro Señor Jesucristo murió y –al igual que el grano que es enterrado y resurge vivo de la tierra para llevar alimento y más vida– resucitó levantándose victorioso de la muerte para llevar fruto abundante: nosotros (Juan 15:4-8). Fue en este día, la Fiesta de las Primicias, que nuestro Señor resucitó.

Esas gavillas que puntualmente se presentaban en el Templo como primicias, previamente habían sido regadas por la abundante lluvia venida del cielo:

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. Isaías 55:10-11

La Palabra de Dios –que es nuestro Señor Jesucristo– descendió del cielo (Juan 3:13) y regó con su Mensaje la buena tierra que son nuestros corazones, para luego morir y habiendo sido enterrado ser el primero de muchos en resucitar victorioso con un cuerpo eterno.

Aquella gavilla que se llevaba al Templo y se presentaba ante el Padre es símbolo de la Palabra de Dios que no volverá a Él vacía: nuestro Señor que regresa al Padre (Juan 16:28) también como el primero de muchos:

“Que el Cristo había de padecer, y ser el primero de la resurrección de los muertos, para anunciar luz al pueblo y a los gentiles”. Hechos 26:23

Así, un significado espiritual más de la gavilla de cebada que se ofrecía como primicia, es la primogenitura del Señor Jesucristo (Colosenses 1:15 / Hebreos 1:6 / Apocalipsis 1:5)

Igual que el pan de cebada que se hacía sin levadura –la cual es corrupción –, aquellos cuerpos nuevos y gloriosos no tendrán tampoco corrupción alguna en ellos, pues serán inmortales (1 Corintios 15: 42-54).

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho”. 1 Corintios 15:20

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”. Romanos 8:29

Tal como en el ciclo agrícola del antiguo Israel en el que el trigo sucede a la cebada, los seguidores de Jesucristo –representados por el trigo– aparecen luego de Él. De esto hablaremos en el siguiente capítulo, El trigo en la Biblia y su significado espiritual.

Significado espiritual de la cebada: Jesucristo el Pan de vida

Los evangelios nos muestran que Jesucristo nació en Belén (Mateo 2:4-6 / Lucas 2: 1-7) que significa la Casa del Pan (del hebreo bet: casa y lajem: pan). Este cumplimiento profético nos enseña lo que el Señor nos confirma en su enseñanza que Él es el Pan de Vida que descendió del cielo:

“Yo soy el Pan de Vida”. Juan 6:48

En tiempos bíblicos las clases pobres consumían el pan de cebada, en tanto que las clases más privilegiadas consumían el de trigo (*).

En el milagro de los cinco panes y los dos peces seguramente toda aquella multitud y en especial el muchacho que traía consigo los panes de cebada pertenecían a la clase pobre:

“Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?” Juan 6:9

Por su bajo precio la cebada era conocida en el antiguo Israel como el pan de los pobres y ese es precisamente el propósito que nuestro Señor Jesucristo vino a cumplir entre nosotros: ser el pan al alcance de los menos privilegiados (Isaías 55:1-5 / Lucas 6:20-21), que somos todos los que deambulamos por esta tierra.

(*) Fred H Whight. Usos y Costumbres de las Tierras Bíblicas. Capítulo 4: alimentos y modo de prepararlos / pan

Los cinco panes de cebada simbolizan a los cinco libros de Moisés y por extensión a toda la Palabra de Dios: el pan espiritual que viene del cielo (Éxodo 16:4).

Pan Maravilloso este que de no ser gratuito nunca nos alcanzaría para comprarlo y comerlo para tener salvación. Porque la Palabra de nuestro Dios no solo es gratuita y nos sacia sino que da vida eterna:

“Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”. Juan 6:51

Lecturas relacionadas:


Este contenido es parte de la serie:

Los alimentos en la Biblia y su significado espiritual

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