Quiénes son los 144,000

En este ejercicio indagaremos en la Escritura acerca de la personalidad del grupo conocido como los 144,00. El primer texto que analizaremos dice así:

«Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados». Apocalipsis 7:4-8

Desde tiempos antiguos se han usado las cantidades numéricas como formas de expresar un mensaje determinado. El lenguaje bíblico no es la excepción: el número‭ ‬12‭ ‬simboliza a las tribus de Israel,‭ ‬es decir,‭ ‬al pueblo elegido de Dios.‭ Por tanto l‬a cantidad expresada con el‭ ‬144.000,‭ ‬la cual es múltiplo de‭ ‬12,‭ ‬simboliza a los descendientes de las‭ ‬12‭ ‬tribus originales, el linaje o la Casa de Israel.

Los 144,000 son el último grupo de creyentes en Jesucristo que habitará la Tierra y que pertenecen tanto a la Casa de Judá (judíos) como a la Casa de Israel (cristianos) y cuya misión es dar testimonio del Hijo de Dios durante la Gran Tribulación y exponer el engaño del falso Mesías o anticristo quien construirá el tercer templo en Jerusalén.

En mi trabajo anterior, «Tras las Tribus Perdidas de Israel», ya te había explicado que el reino original de Israel fue dividido en dos y que los descendientes de aquellos reinos son denominados en la Biblia como Casa de Judá (los que el mundo llama judíos) y Casa de Irael (los que el mundo llama cristianos).

También te expliqué ahí que las tribus de Judá, Benjamín y Leví pertenecen a la Casa de Judá y son los que actualmente se conocen como judíos y que los descendientes de las otras diez tribus a pesar de que el mundo les llama cristianos en la Biblia se les conoce como Casa de Israel.

Como te iba diciendo, Al final de los días, cuando se cumpla el tiempo de que aparezca la Bestia y oprima al mundo (Apocalipsis 13), los 144,000 sellados tendrán la misión de testificar sobre Jesucristo.

Muy probablemente ellos son los dos testigos que describe el pasaje de Apocalipsis 11:

«Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará». Apocalipsis 11:7

Lo que me da pie para entenderlo de esa manera es que a esos dos testigos se les identifica con el olivo, como también ya te expliqué, el olivo es el símbolo del pueblo de Israel, pero el pasaje de Apocalipsis habla de dos olivos los cuales no pueden ser otros sino las dos Casas de Israel que serán un solo palo o tronco (de olivo por supuesto), es decir, un solo pueblo.

También el pasaje habla de los dos testigos también son dos candeleros, recordarás que ya te expliqué que el candelero es el símbolo de la iglesia (Apocalipsis 1:20), congregación o pueblo en torno de Jesucristo.

«Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra». Apocalipsis 11:4

Ellos serían la parte de la iglesia que pasará la Gran Tribulación. Esa parte de la iglesia está representada por la iglesia en Esmirna:

«No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días [los días temibles]. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida». Apocalipsis 2:10

En el estudio en el que hablo sobre las 7 Fiestas de Israel explico que los diez días de los que habla el pasaje son los días que anteceden al Día del Perdón mismos que representan la Gran Tribulación.

Entonces la parte de la iglesia que no pasará la Gran Tribulación estaría representada por la iglesia en Filadelfia.

«Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra». Apocalipsis 3:10

Lo que nos da pie a pensar así es que habla de una misteriosa puerta abierta:

«Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre». Apocalipsis 3:8

¿Será que esa puerta es para salir o escapar? De ser así calzaría con el siguiente pasaje:

«Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero». Apocalipsis 7:14

Es posible que ambas partes de la iglesia estén reflejadas en el capítulo de Apocalipsis 7: los 144,000 serían la iglesia en Esmirna y la multitud con ropas blancas la iglesia en Filadelfia.

Puedes consultar el pasaje en la siguiente liga, yo la configuré a la versión RV1960, pero ahí mismo tú puedes hacer la consulta en otras versiones:

BibleGateway.com: Apocalipsis 7

Pero aquí es necesario no confundirnos. En mi opinión no es que esta parte de la iglesia vaya a ser raptada, sino que todos ellos van a morir ya sea de forma natural o en un cataclismo como el siguiente:

«El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre». Apocalipsis 8:8

Para leer más a este respecto te sugiero que repases, si no lo has hecho aún, la siguiente lección:

Cuándo ocurrirá el rapto

Como sabes esta serie estudios en los que se espera una participación colectiva de ninguna manera es concluyente, sino propositiva, es decir yo voy a proponer lo que me parezca entender y entre todos, a la luz de la Escritura iremos armando el rompecabezas.

Retomando a los 144,000, después de su martirio (Apocalipsis 11:7) los 144,000 aparecen más adelante ya resucitados (Apocalipsis 11:11).

«Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente». Apocalipsis 14:1

En la siguiente vida ellos y todos los que hayan sido ejecutados a causa del testimonio de Jesucristo van a reinar mil años sobre las doce tribus de Israel:

«Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años». Apocalipsis 20:4

«Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido [en referencia a su sacrificio] también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel». Mateo 19:28

Ahora bien, la siguiente cronología es meramente especulativa y permanentemente estaremos trabajando entre todos para modificarla hasta donde sea necesario:

En el estudio de La Marca de la Bestia planteé que el falso Mesías o anticristo nacería alrededor del año 2069.

Si te fijas bien, los 144,000 emulan el ministerio de Jesucristo aun hasta en su muerte y resurrección (por lo que se entiende ellos van a ser los primeros en resucitar).

«Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias [primeros en resucitar] para Dios y para el Cordero; y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios». Apocalipsis 14:4-5

«Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado». Apocalipsis 11:8

«Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron». Apocalipsis 11:11

Quizá esto pueda darnos pie a especular, y solo digo especular, que cuando den su testimonio tendrán la misma edad del Señor Jesucristo cuando dio el suyo:

«Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí». Lucas 3:23

Según concluyen algunos, el rey Salomón nació alrededor del año 1000 a.C. y también se cree que ascendió al trono de Israel alrededor del año 970 a. C. por lo que tendría unos treinta años cuando se convirtió en rey.

Enlace externo, Biografías y Vidas.com: Salomón

Si esto es así, el Salomón del futuro, el falso Mesías que construirá el Tercer templo en Jerusalén, también se convertirá en rey alrededor de los treinta años. ¿Estaríamos entonces hablando del año 2100 d.C.?

¿Pudiera ser entonces que los 144,000 también nazcan alrededor del año 2069 y tengan la misma edad que el falso Mesías cuando den su testimonio?

En base a los datos anteriores esta es la cronología que propongo y dejo anotada para su revisión:

Año 2069 (aprox.): nacimiento del falso Mesías
Año 2069 (aprox.): nacimiento de los 144,000
Año 2100 (aprox.): construcción Tercer templo en Jerusalén
Año 2100 (aprox.): testimonio de los 144,000

Te recuerdo que todas las cronologías que se establezcan en estas áreas de trabajo están sujetas a revisión y probable cambio en espera de nuevos datos que aportemos entre todos.

Por último considero que no está de más decir que si bien el Señor establece que nadie sabrá ni el día ni la hora en la que regresará (Marcos 13:32 / Mateo 24:44) también nos manda a velar y no quedarnos dormidos como lo hace el resto del mundo.

Lo que significa que quienes se abandonen a los afanes de este mundo (Lucas 21:34) aún siendo creyentes (Mateo 25:1-13) serán ingratamente sorprendidos por el súbito cumplimiento de las profecías, tal como al que le cae un ladrón en la noche.

Así que por Voluntad del Señor debemos estar preparados para lo que viene y que no nos tome por sorpresa; cosa que solo podemos lograr escudriñando las cosas que para tal propósito El Padre celestial nos dejó en la Escritura.

«Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo». 1 Tesalonicenses 5:6-8

 

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