Jesucristo es el pan y el vino de la Santa Cena

En los capítulos anteriores te mostré que la Escritura afirma que El Señor Jesucristo es la Palabra de Dios y también el Espíritu Santo (Juan 6:53-56). Con esto en mente analizaremos los elementos del rito comúnmente conocido como la Santa Cena: el pan sin levadura y el vino.

La verdad (espiritualidad) nos hará libres

Comencemos analizando el pasaje en el que Jesús nos enseña que para tener vida eterna es necesario comer su carne y beber su sangre:

“Porque mi carne es VERDADERA comida, y mi sangre es VERDADERA bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él”. Juan 6:55-56

Desde la perspectiva Divina cuando la Palabra llama a algo como VERDADERO se está refiriendo a lo ESPIRITUAL, ya que lo espiritual es ETERNO y solo lo eterno es verdadero pues todo lo demás con el tiempo se desvanece:

“No mirando nosotros las cosas que se ven [materiales], sino las que no se ven [espirituales]; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. 2 Corintios 4:18

Por tanto los seguidores que busca el Padre Celestial siempre serán los ESPIRITUALES y no los religiosos:

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los VERDADEROS adoradores adorarán al Padre EN ESPÍRITU Y EN VERDAD; porque también el Padre tales adoradores [los espirituales] busca que le adoren”. Juan 4:23

Como ya te expliqué en otro trabajo, la religiosidad está diametralmente opuesta a la espiritualidad porque mientras que la persona religiosa se limita a guardar los ritos sin preguntarse lo que significarán, la que es espiritual va más allá e indaga en el significado de tales ritos para extraerlo y darle el debido cumplimiento espiritual. En eso precisamente consiste la búsqueda de la espiritualidad que me dedico a enseñar.

Esto es importante saberlo porque para las personas que busquen alejarse de la religiosidad ninguna de las Palabras del Señor deben ser entendidas en sentido literal (religioso) sino en el ESPIRITUAL:

“El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado SON ESPÍRITU [su sentido es espiritual] y son vida”. Juan 6:63

La persona religiosa verá en las Palabras del Señor un rito que deberá cumplirse a rajatabla y sin preguntar, en cambio los adoradores quienes están en busca de la espiritualidad encontrarán en las Palabras del Señor el significado que es necesario desentrañar para cumplir.

Por ello es que El Señor nos dice que será la verdad, es decir, la espiritualidad, la que nos hará libres de las ataduras de los ritos, o sea de la religiosidad (Gálatas 5:1).

“Dijo entonces Jesús a los judíos [los atados por su religión] que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos [iniciados en el aprendizaje]; y conoceréis la verdad [lo espiritual], y la verdad os hará libres [de las ataduras de la religión]”. Juan 8:31-32

Así que aquellos quienes estemos en busca de la espiritualidad entenderemos que El Señor NO habla de su carne y de su sangre en sentido literal, SINO EN SENTIDO ESPIRITUAL.

Significado espiritual del rito de la Santa Cena

La carne y la sangre de nuestro Señor Jesucristo que debemos comer y beber NO ES LA FÍSICA SINO LA ESPIRITUAL. La Verdadera Carne y la Verdadera Sangre del Señor son espirituales.

Pero, ¿cuáles son la carne y la sangre del Señor que espiritualmente debemos comer y beber?

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, COMED; ESTO ES MI CUERPO [La Palabra]. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: BEBED de ella todos; porque ESTO ES MI SANGRE [El Espíritu] del Nuevo Pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. Mateo 26: 26-28

En aquella cena antes de su sacrificio, El Señor Jesucristo volvió a hablar en los mismos términos espirituales que aquella vez en la que se reveló a sí mismo como la Promesa cumplida (Juan 6: 48-58) cuando se reveló como la Palabra de Dios hecha hombre.

“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que COME MI CARNE y BEBE MI SANGRE, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”. Juan 6:53-54

Jesús tomó el pan y les dijo a los discípulos, “esto es mi cuerpo”, porque, tal como a continuación explicaré más a detalle, el pan sin levadura de la Santa Cena simboliza la Palabra de Dios, el cuerpo espiritual de nuestro Señor Jesucristo en tanto que el vino representa a su sangre que es el Espíritu Santo.

El pan de la Santa Cena simboliza la Palabra de Dios

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, COMED; ESTO ES MI CUERPO”. Mateo 26:26

Jesucristo es la Palabra de Dios. El pan sin levadura del rito la Santa Cena representa al cuerpo de Jesús y por tanto ese elemento del memorial a su vez simboliza a la Palabra de Dios, el ALIMENTO ESPIRITUAL QUE PRODUCE VIDA ETERNA. Comer ese pan significa alimentarse de la Palabra de Dios, tener santa comunión con Él.

“Trabajad, no por la comida que perece [pan material], sino por la comida que a vida eterna permanece [pan espiritual], LA CUAL EL HIJO DEL HOMBRE OS DARÁ; porque a este señaló Dios el Padre”. Juan 6:27

“Yo soy el pan de vida”. Juan 6:48

«Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan vivirá para siempre; y el pan que yo daré es MI CARNE, la cual yo daré por la vida del mundo». Juan 6:51

La Palabra de Dios se come. Es el alimento que da vida a nuestro ser interior:

“Fueron halladas tus palabras y yo las comí” Jeremías 15:16

“Come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel. Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo. Y me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí y fue en mi boca dulce como la miel”. Ezequiel 3:1-3

El vino de la santa cena simboliza al Espíritu Santo

“Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: BEBED DE ELLA TODOS; PORQUE ESTO ES MI SANGRE del Nuevo Pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. Mateo 26:27-28

Jesús tomó la copa y les dijo a sus discípulos que era su sangre pues para el israelita el vino es símbolo de la sangre (y por tanto también del espíritu). Y, como te mostré en el capítulo anterior, la sangre para los hombres que escribieron la Palabra, es el ser interior que habita en el cuerpo mortal.

Como dije en el primer capítulo, nuestro Señor Jesucristo es la Palabra de Dios (Juan 1:1-3) y toda palabra antes de ser pronunciada habita en el interior de quien la piensa, es decir, habita en forma espiritual, formando parte de la esencia de quien ha de pronunciarla (Juan 16:28).

La Palabra habita en nosotros por medio del Espíritu, por ello, el vino de la Santa Cena simboliza al Espíritu Santo, quien nos hace comprender la Palabra (Efesios 5:18 / Juan 16:13) al entrar en comunión con Él.

“Y a todos se nos dio a BEBER de un mismo Espíritu”. 1 Corintios 12:13

Esa Palabra, la misma con la que Dios creó al universo, la que fue profetizada, la que habitó en medio de los hombres y no le reconocieron (Juan 1:10-11), hoy habita en nosotros (Colosenses 3:16), su santa congregación por medio de su Espíritu.

Cumplimiento espiritual del rito de la Santa Cena

«La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?» 1 Corintios 10:16

También en otro trabajo ya te mostré que el propósito de los ritos que encontramos en la Escritura es preservar una parte del Mensaje concerniente al camino que el pueblo de Dios deberá encontrar pues le conducirá de regreso al Padre Celestial. El rito de la Santa Cena no es la excepción porque simboliza a la Palabra de Dios como el alimento espiritual que produce vida eterna.

El cumplimiento LITERAL o religioso sería celebrar el rito conocido como Santa Cena. Pero en nuestra búsqueda de la espiritualidad que hay en los mandatos de la Palabra debemos identificar que al decir El Señor “HACED ESTO” no se refiere exactamente al ritual, sino al cumplimiento espiritual contenido en ello, que es ingerir el Alimento Espiritual, la Palabra de Dios.

Cuando la iglesia del Señor se reúne y comparte el Alimento Espiritual, la Palabra de Dios (el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo), entonces le está dando el debido y pleno cumplimiento espiritual al mandato.

La Santa Cena y la Pascua

El cordero sin mancha y sin mácula (Éxodo 12: 1-28) que se sacrificaba en Pascua (Éxodo 12:5) es símbolo del Señor Jesucristo, la Palabra de Dios que debemos comer para vivir. Por otra parte, en el Día de la expiación la sangre del macho cabrío que se sacrificaba -símbolo del Espíritu Santo-, se rociaba sobre el arca, en la cual estaban las tablas de la Ley -la Palabra de Dios- todo ello también como un símbolo del sacrificio de nuestro Glorioso Señor Jesucristo.

«Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para El Señor durante vuestras generaciones; por ESTATUTO PERPETUO [eterno, espiritual] lo celebraréis». Éxodo 12:14

Comparemos con este versículo:

«Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; HACED ESTO en memoria de mí». Lucas 22:19

Y aquí hay algo que deberás entender siempre que busques la verdad en la Escritura: cuando la Palabra señala ESTATUTOS PERPETUOS no se refiere a los ritos sino al CUMPLIMIENTO ESPIRITUAL QUE SE PRESERVA EN CADA RITUAL.

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